Archive | mayo 2010

Goodbye Pellegrini

Me entero por Twitter de que esta tarde, a eso de las 18.30, Florentino ha convocado a la prensa. Suenan por las lejanías rumores sobre el cese de Pellegrini como entrenador del Madrid. Su puesto será ocupado, como medio mundo sabe, por el portugués Mourinho. No me lo esperaba, mira por donde. Pero resulta sorprendente que, después de que la prensa lleve varias semanas anunciando el trueque en el banquillo merengue, todavía no se haya anunciado nada. El señorío que difundía Florentino tras su investidura como presidente blanco, ha brillado por su ausencia. Un club de talla mundial que aspira a ser ejemplo en el mundo deportivo no puede, no debe, afrontar situaciones de modo tan infantil.

No es el momento de analizar si el cambio es arriesgado, necesario u obligado. Pero sí es la ocasión de preguntarse por el propósito que ha llevado al club de Concha Espina a eternizar la agonía de un entrenador que se sabía destituido antes de terminar la liga. Un caballero como Pellegrini, será mejor o peor entrenador, (adecuado o no para el Madrid), no merece el trato denigrante que se le ha concedido. Bien es cierto, supongo, que se marchará del club con un buen pellizco bajo el brazo. Pero al fin y al cabo, para eso están los contratos. Si me echan que me echen, pensará el chileno. Equipos no le faltarán.

Y es que Pellegrini ha echo las cosas bien, mejor de lo que otros hacen ver. Y todo a pesar de haberse encontrado con dos inconvenientes de tallaje XXL. Ambos ajenos a la plantilla: el primero es coyuntural, y es competir con el mejor equipo del mundo. Poco se puede hacer contra un conjunto tan bueno, tan equilibrado, casi perfecto. Sin embargo, la diferencia matemática, dice que el Barça es mejor que el madrid en 3 puntos. El segundo handicap, no por ello menos duro, pero sí más injusto, ha sido el discurso marciano de Marca, que parecía sustentado en alguna afrenta personal. Pero Marca ha conseguido, parece ser que así lo anunciará Florentino, lo que se propuso.

Esta tarde lo veremos. Quizá me haya precipitado al escribir esto, y el señor Perez anuncie la continuidad de Pellegrini y la absurda persecución contra el chileno quede en nada. Lo dudo.

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La inercia de un pasado mejor

Terminó una de las series del momento, al menos en cuanto a expectación, no en calidad. Sin embargo, el fenómeno Lost acaba de empezar. El último capítulo de la sexta temporada ha cerrado 5 años de inercia televisiva de forma decepcionante, con la versión post-moderna del cutre serranismo.

Parecía imposible, después de que los propios guinistas lo anunciasen, que los artífices de este laberíntico zigzag argumental cerrasen la serie de manera tan simple. Pero cuando hay tantas y tantas dudas que resolver, un final genérico e interpretativo es lo más cómodo. También lo más cruel. No me siento estafado, ni si quiera herido. Pero como cinéfilo y seguidor de series (¿seriero? ¿serial?) esperaba algo más, a pesar de que por la insulsa sexta temporada se podía prever una clausura tan torpe como esta. ¿Qué es la isla? ¿Qué buscaba Wildmore? ¿Sí tienen que reencontrarse todos, dónde están Walter? ¿Y su padre? ¿4, 8, 15, 16, 23, 42? ¿Jacob ya no tiene un alter-ego? ¿Dónde estoy?

Perdidos nunca ha sido una serie excelente. Pero tenía una cualidad que le hacía única. Iniciaba, con la fantástica trama a base de flash-backs, una nueva era a la hora de leer la televisión. Digo leer, porque Lost siempre se ha leído, y cada uno ha sacado sus propias conclusiones. Logró de paso, enganchar al espectador (ingrediente imprescindible para cualquier serie del mundo). Pero esa fidelidad fue convirtiéndose en rutina. La inercia de un pasado mejor.

El argumento era sencillo, pero logró que la audiencia acudiera cada semana a su cita con la isla. La segunda temporada mejoró considerablemente y el nivel de la serie, con altibajos, se mantuvo en su propia cima. Pero el peso de una audiencia fiel y la necesidad (absurda necesidad) de complicar el guión, hicieron de Lost una serie enmarañada y complicada. Por otro lado, la arbólea trama ha sido una de las virtudes de una serie, que amparada en sus incondicionales seguidores, ha logrado crear una forma paralela de ver la televisión: el universo interpretativo de la blogosfera. Perididos acaba de comenzar. En unas horas, volarán por la red varias teorías, a cual más disparatada (o acertada), acerca del final.

Yo tengo la mía: amparados en antecedentes similares, como Los Soprano (un final interpretativo, pero cuya calidad sobrepasa, rebosa, aventaja al de Perdidos), era el método menos pernicioso de dar el punto y final. Echar el cierre al saco de la isla y esconderlo donde nadie lo pueda encontrar. Con una clausura genérica evitan escoger sobre las incóginas que hay que resolver. Lavarse las manos y a otra cosa, mariposa.

La sencillez es buena. El simplismo no. Y Lost ha caido en lo segundo.

Objetos ruidosos

En mi habitual recorrido por los blogs de mi tablón de favoritos me he encontrado con esta pequeña joya. No está mal para empezar la semana con buen ritmo.

Via Soy Gik

Game over

La Temporada de Liga 2009-10 ha llegado a su fin. El Barcelona, a pesar del acoso constante del Real Madrid, es campeón merecido. No sólo ha logrado tres puntos más que su eterno rival, que a estas alturas de la vida es una nimiedad, sino que ha sido, de nuevo, el equipo español que mejor juego ha desplegado. Además, se ha mostrado con la fortaleza de los campeones en los momentos clave de la temporda. En los dos partidos que han decidido el título (contra los blancos), su juego y goles han deterrado cualquier sugerencia de destronarle y arrebatarle la hegemonía del fútbol español. Chapó para los de Guardiola, que aunque no han jugado tan bien como el año pasado, hazaña muy complicada, no han tenido rival sobre el césped. Pero sí sobre las matemáticas. Los 96 puntos del Real Madrid también son dignos de elogio. La ambición de uno ha contagiado al otro y han hecho de esta temporada, una de las más reñidas de la historia de la liga. Y no es para menos: entre ambos conjuntos han marcado más de 200 goles.

Como todos los finales de liga hay alegrías y llantos. La penuria camina de la mano de Jerez, Tenerife y Valladolid, que hasta la úlitma jornada no se sabían conjuntos de segunda. Las cosas también han estado reñidas por abajo. En Champions, por su parte, se han colocado Valencia y Sevilla; y en UEFA, Getafe y Mallorca. (Este último podría ceder su plaza al Athletic de Bilbao si la demanda interpuesta por los Leones por el Caso Aduriz prospera).

Tras este Temporadón en España, esperemos que España haga un Temporadón en el Mundial. Pero este no es momento de hablar del tema. Sí lo es de despedir a uno de los grandes jugadores que han recorrido las bandas de los campos de primera división durante muchos años. Etxeberría, el 17 rojiblanco, crecido en la Real pero de alma Leona, se despidió el sábado de la Catedral. Corrió la hierba de San Mamés por última vez, y abandonó el terreno de juego envuelto de una gran obación. Una como la que sólo él podía tener.Las lágrimas de Joseba añadieron algo más, si cabe, de emoción a la despedida de uno de los interiores-extremos-delanteros más grandes del Athletic (y me atrevo a decir, de la Selección).

Gallo, siempre te hemos querido y siempre te querremos.

Domingo liguero

Había un tiempo en que las portadas de Marca eran buenas. Eso se ha perdido:

Marca ya lo anunció

Poderosos en el mundo hay muchos. Jefes de estado, estrellas de cine, jeques árabes, autoridades religiosas, fortunas multimillonarias… Todos asientan el ejercicio de sus libertades en la potestad para dirigir a unos u otros adeptos. Si Jobs se inventa un miniordenador o un superiphone, la gente cae y espera con impaciencia el momento de comprar el aparato. Si Brad Pitt aparece con un tocado al estilo años 80, similar al que maneja David Lynch, más de uno acudirá a la peluquería exigiendo un parecido razonable. Al fin y al cabo el poder está para eso.

Esta parece ser la filosofía del diario más leído en la patria del Azarías (tan de moda hoy en día). Marca, con una difusión de más de 380.000 ejemplares diarios disfruta del primer puesto en el oligopolio de la prensa deportiva española. Y utiliza su posición como le conviene.

Cada verano un sinfín de jugadores parecen destinados a acabar en el Real Madrid, por ejemplo. Cuando aciertan con uno no dudan en inscribir en las páginas del diario ese lema archiconocido que algunos tanto detestamos: “… como anunció Marca hace una semana…”. No es de extrañar que la videncia esté llegando a su fin. Nada hay que hacer con adversarios de tal calibre.

Pero la culpa no es de los redactores, obligados por un sueldo, a cumplir las normas del contrato. El problema está en el sometimiento a un mercado cada vez más alejado de los quioscos. “Si hay que vender, vendamos. Aunque para ello operemos con la realidad”. Eso debió pensar el ingenioso Inda, caballero de la tribu de los barba-rojas (como Pablo Motos y otros que yo conozco). No sé qué tiene esta secta, que sus miembros acaban trastocados. El sábado, por ejemplo, tras la decisiva penúltima jornada de liga, el título parecía sentenciado. Eso no vende en Madrid, por lo que es conveniente buscar un incentivo para la compra del ejemplar. Qué mejor que apelar a un “penalti” de Pique para alterar al personal y salir beneficiados. Nada decían de la roja a Amorebieta, ni del penalti anterior en el área del Sevilla. Y es que hay cosas que interesan y otras que es mejor esconder bajo la alfombra.

Marca tiene mucho poder. Negarlo sería una blasfemia informativa. El último despliegue de potencial periodístico se ha generado en torno a la renovación del banquillo madridista. Todo empezó con el Alcorconazo (un partido que perdieron los jugadores, pero que el diario atribuye a Pellegrini). Desde entonces la ofensiva por derrocar al chileno no ha parado. No entraré en los motivos que me llevan a pensar que la continuidad del mister actual es lo más conveniente para el conjunto merengue. Pero sí diré un par de cosas respecto al tema: Marca presentó, emulando las elecciones británicas en las que cada diario acompañaba a un lider de partido, como candidato propio a Mourinho. Su esfuerzo parece que comienza a tener resultados y se postula como el protagonista de los próximos meses. Es un entrenador ganador, sin duda. ¿Pero es lo más conveniente para este equipo? ¿Nadie se acuerda que Capello ganó una liga pero sembró pánico con su juego?

Lo cierto es que Marca está consiguiendo lo que se propuso. Es al menos inquietante. No quiero ni pensar que pasaría si apoyasen a Karmele como presidenta de España. Quizá acabaríamos peinados imitando a nuestra líder.

Este político es un chorizo

Hay personajes, que influidos, o no, por su situación de privilegio pueden permitirse ciertas licencias. Algunos utilizan sus cargos para blanquear dinero, obtener regalos, revitazilar sus inversiones o proponer intercambios ilícitos. Coño, son obligaciones que vienen con el puesto. Los hay más originales y se sirven de su dominio para, sin ser vistos y asegurar su pervivencia en el panorama político y social, recoger con guante blanco alguna que otra prima. Pero no todos son tan sutiles.

Una de las normas del chorizo es no robar a la luz del día, y si no queda otra opción, cuídate de que no te vean. Pero al diputado portugués de PS, Ricardo Rodrigues, no le importa la Pragmática del buen Ladrón. Con sus actos confiere a la profesión del hurto unos parámetros más que orignales. En este video de Sábado el diputado, tras no aceptar las preguntas de los periodistas, decide levantarse. Eso sí, para no dejar constancia de su paso por el lugar resuelve que es necesario llevarse las grabadoras. Menudo tipo. Más conveniente hubiese sido acarrear con la cámara, que las grabadoras no tienen ojos para captar el momento.

Despertar con los ojos abiertos

Los alumnos de 4º de Periodismo de la Universidad de Navarra (entre los que me encuentro) han terminado sus proyectos de final de carrera. El nivel, según el jurado, profesores y los propios alumnos, ha sido bastante bueno. ¿Demasiado bueno para ser verdad?

Las presentaciones tuvieron lugar el día 3 de mayo en la facultad de Comunicación. No hubo grandes críticas ni desmerecimientos, por ello un sabor avinagrado recorre mi garganta. Cierto es que las presentaciones estuvieron a la altura de las circustancias, los diseños no desmerecían y los textos (que aún no he leido), sospecho son de calidad. Sin embargo, no puedo creer, no quiero creer, que el trabajo que hemos realizado, que no el esfuerzo, sea digno de alabanzas.

Cuando después de 4 horas de presentaciones, lo único que escuchas son elogios y buenas palabras, las dudas usurpan los rincones. Nadie sabe si es cierto, pero como es mejor salir herido que muerto, mejor no decir nada. Hubo, por parte del jurado, alguna que otra recomendación para mejorar, pero nada de críticas directas contra los puntos débiles de los proyectos. Quizá lo hicieran por corrección (insinuada por los propios profesores), o puede que por decencia, pero estoy seguro de que no somos tan buenos como para no recibir algún que otro vituperio.

No pretendo tirar piedras contra mi propio tejado. Soy consciente de que hemos realizado un trabajo excelente y de calidad. Con esfuerzo y una inversión económica y temporar muy grande. Pero esperaba algo menos de condescendencia. Esa es mi reflexión. Cada uno tendrá la suya.

Lo mejor es verlo por uno mismo, así que sírvanse ustedes mismos.

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