Archive | marzo 2011

Se mire por dónde se mire

Es la mirada del sujeto, y no la obra particular, la que determina el valor artístico de un objeto. Un retrete formalmente es invariable, pero si su ubicación natural difiere y en vez de encontrarlo en un cuarto de baño lo hacemos en un museo, la forma se eleva hacia las alturas. La utilidad se merma, pero su virtud se manifiesta más expresiva. ¿Qué es mejor, una buena copia que un mal original?

Abbas Kiarostami, el genial director iraní, se apropia de esta excusa filosófica para introducirnos en su última obra: “Copia certificada”. Una película con resonancias rossellinianas que ahonda en el cine-ensayo, y que por sí misma se configura como una obra original poderosa, aunque no exenta de rarezas.

A ratos impostada y recia, “Copia certificada” presenta sus virtudes a partir de diálogos inteligentes y divertidos y la deriva de unos personajes alternos en los roles. Roles, que de nuevo, parten de un nuevo mirar, aquel que se conduce a través de los ojos de la camarera que re-interpreta los papeles de Juliette Binoche y William Shimell.

Una pieza inteligente que precisa destreza y paciencia para descifrar su engranaje interno. Quizá no se consiga, la subjetividad prima en la cinta. Pero la enternecedora actuación de la sensual Binoche bien vale el propósito. Magistral.  Y en esto último no hay vuelta de hoja, se mire por dónde se mire.